Un agente de la Patrulla Fronteriza mató a tiros a Alex Pretti, un enfermero de treinta y siete años, durante un operativo migratorio en Minneapolis. Aunque la administración de Donald Trump afirmó que los oficiales actuaron en defensa propia ante un ataque, videos grabados por testigos muestran al hombre desarmado, sosteniendo únicamente un teléfono celular mientras intentaba proteger a una mujer. El incidente ha provocado enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas federales, además de una disputa legal encabezada por el fiscal general Keith Ellison para evitar la destrucción de pruebas.
La Casa Blanca calificó al fallecido como un agresor, mientras que su familia denunció las declaraciones como mentiras repulsivas y cobardes. Grupos defensores de derechos señalaron que Pretti contaba con licencia para portar armas, un derecho legal en el estado, aunque las grabaciones no muestran que la blandiera. El suceso ha intensificado los llamados de legisladores demócratas para retirar el financiamiento al servicio de inmigración, elevando la tensión ante un posible cierre parcial del gobierno el próximo treinta de enero debido a la falta de acuerdos presupuestarios.
Nota tomada de AP y escrita por inteligencia artificial








