Las autoridades de la región rusa de Múrmansk, ubicada en el círculo polar ártico, decretaron este domingo el estado de emergencia debido a la imposibilidad de restablecer el suministro eléctrico tras un temporal. El colapso de cinco torres de alta tensión, ocurrido el pasado viernes por fuertes ráfagas de viento, ha dejado sin luz y calefacción a los habitantes de la capital regional y de Severomorsk, base estratégica de la Flota del Norte. El gobernador Andréi Chibis informó que las condiciones climáticas extremas y la compleja orografía han impedido que los especialistas nacionales solucionen la avería.
Con temperaturas que rondan los doce grados bajo cero y pronósticos de un descenso hasta los veinticuatro grados, el gobierno local ha habilitado escuelas y pabellones para que la población pueda refugiarse y calentar alimentos. Ante la crisis, se ha solicitado equipo de repuesto a las regiones vecinas de Carelia y Leningrado, mientras se recurre a empresas privadas para agilizar las reparaciones. Por su parte, el Comité de Instrucción de Rusia inició una investigación penal por presunta negligencia, dado el riesgo que representa la falta de energía en una zona de frío extremo.








