El gobierno de Brasil confirmó este domingo que asumirá la custodia de las instalaciones, bienes y archivos de la embajada de México en Perú. Esta decisión responde a una solicitud formal del Ejecutivo mexicano, aceptada por la administración peruana, tras la fractura total de los vínculos diplomáticos entre ambas naciones. La medida incluye la protección de la residencia del jefe de misión en Lima, garantizando la inviolabilidad de la sede en un contexto de alta tensión regional derivado del asilo otorgado a figuras políticas del entorno del expresidente Pedro Castillo.
La crisis diplomática se intensificó en noviembre pasado, cuando el gobierno de transición de Perú, encabezado por José Jerí, rompió relaciones con México debido al asilo concedido a la ex primera ministra Betssy Chávez. Chávez permanece refugiada en la legación mexicana a la espera de un salvoconducto, tras ser condenada a más de once años de prisión por su rol en el fallido autogolpe de 2022. Brasil, que ya ha desempeñado roles similares en conflictos entre Perú, Argentina y Venezuela, actuará como garante de los intereses mexicanos mientras persista el distanciamiento.








