Esta semana iniciará en el Tribunal Superior de California un proceso judicial histórico contra Meta, TikTok y YouTube, tras las acusaciones de haber provocado una crisis de salud mental en una joven de diecinueve años. La demandante, identificada como K.G.M., sostiene que el diseño adictivo de estas aplicaciones derivó en trastornos depresivos y tendencias suicidas desde una edad temprana. Este caso representa la primera vez que las compañías tecnológicas deberán defender ante un jurado la seguridad de sus productos frente a alegatos de daños psicológicos directos en menores.
El juicio contará con testimonios de alto perfil, incluyendo al director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, y al CEO de Snap, Evan Spiegel, aunque esta última empresa llegó a un acuerdo privado para resolver la demanda días antes del inicio. Por su parte, YouTube intentará desvincularse del proceso argumentando que su plataforma funciona bajo una dinámica distinta a la de las redes sociales convencionales. El jurado tendrá la tarea de determinar si las empresas actuaron con negligencia y si sus algoritmos fueron un factor determinante en el deterioro de la salud mental de la usuaria.








