Rusia oficializó una nueva ofensiva migratoria para atraer talento global mediante un decreto presidencial que entrará en vigor el 15 de abril de 2026. El programa está diseñado para facilitar la residencia permanente a extranjeros y apátridas con habilidades en áreas críticas como ciencia, tecnología, industrias creativas y deportes. La principal ventaja de esta iniciativa es la eliminación de cuotas y exámenes obligatorios, permitiendo que los perfiles aceptados obtengan un permiso de residencia temporal inmediato y el derecho a trabajar legalmente junto a su familia directa (cónyuge, padres e hijos) sin necesidad de trámites laborales adicionales.
El proceso, supervisado por el Ministerio del Interior y la Agencia de Iniciativas Estratégicas, promete resolver las solicitudes en un plazo máximo de 30 días. Además de la simplificación administrativa, el Gobierno ruso ha previsto programas de acompañamiento social y administrativo en diversas regiones para facilitar la integración de los nuevos residentes. Con esta medida, el Kremlin busca cubrir vacantes altamente demandadas en su mercado interno y fortalecer su economía mediante la incorporación de profesionales con trayectoria probada, sin importar su país de origen.








