El Ejecutivo ecuatoriano oficializó una inversión de 180 millones de dólares para fortalecer a las fuerzas armadas mediante la compra de siete helicópteros bimotor, un buque logístico y radares 3D. Esta hoja de ruta estratégica busca optimizar el control fronterizo y la vigilancia de áreas críticas frente al crimen organizado. Adicionalmente, se asignaron 50 millones de dólares para modernizar la plataforma del servicio de emergencias ECU 911 a escala nacional.
En el ámbito penitenciario, el Gobierno proyecta la edificación de una cárcel de máxima capacidad con un tiempo de ejecución de hasta 18 meses. Por su parte, la Unidad de Análisis Financiero y Económico intensificará el rastreo de flujos ilícitos vinculados a la política. Estas medidas intentan frenar la escalada de violencia tras registrarse cifras récord de criminalidad en el periodo anterior.








