La relación bilateral entre Colombia y Ecuador ha entrado en una fase crítica este 27 de enero de 2026. En una rueda de prensa conjunta, la canciller Rosa Villavicencio y las ministras de Comercio y Defensa confirmaron que Colombia ampliará la lista de productos ecuatorianos sujetos a un arancel del 30 %. Esta decisión surge como respuesta directa a la reciente oficialización por parte del Senae de un arancel similar para productos colombianos y al drástico incremento en la tarifa de transporte de petróleo por el SOTE, que pasó de 3 a 30 dólares por barril. Las autoridades colombianas calificaron estas acciones como una “agresión económica” y señalaron que ya tienen listo un nuevo decreto para restablecer el equilibrio comercial.
El conflicto, que algunos sectores ya denominan “guerra comercial”, ha escalado rápidamente tras la decisión de Colombia de suspender la venta de energía eléctrica a Ecuador. Mientras Quito argumenta que sus aranceles responden a una falta de cooperación en la lucha contra el narcotráfico, Bogotá rechaza tales señalamientos y evalúa acudir al Tribunal de la Comunidad Andina (CAN). Se espera que este miércoles, en el marco de un foro económico en Panamá, se logre un acercamiento a nivel de cancilleres, aunque la reunión presidencial entre Daniel Noboa y Gustavo Petro aún no ha sido confirmada. Por ahora, el intercambio de crudo y bienes agrícolas e industriales permanece bajo la sombra de represalias mutuas que amenazan la estabilidad económica regional.








