La Comisión Europea (CE) ha dado un giro decisivo hacia una política de fronteras más rígida este jueves 29 de enero de 2026. El comisario de Interior y Migraciones, Magnus Brunner, presentó dos estrategias clave que marcarán el rumbo de los Veintisiete durante el próximo lustro: la Estrategia de Visados y el Plan Quinquenal de Asilo y Migración. Estos documentos establecen que la concesión de visados ya no será solo un trámite administrativo, sino una herramienta de presión política que dependerá de qué tan bien cooperen los terceros países en la readmisión de sus ciudadanos deportados.
Además, Bruselas ha puesto bajo la lupa los actuales regímenes de exención de visados (que benefician a países como Argentina, Brasil, Estados Unidos y Japón), advirtiendo que se intensificarán los controles para evitar el “uso indebido” de estos permisos. Mientras endurece el acceso, la UE busca compensar su crisis demográfica mediante una agresiva campaña de atracción de talento, simplificando la validación de títulos académicos y utilizando Inteligencia Artificial para agilizar la migración laboral en sectores estratégicos.








