Kim Kardashian ha puesto fin al misterio que generó especulaciones durante meses: ¿por qué ella y su madre, Kris Jenner, eliminaron repentinamente las fotos del príncipe Harry y Meghan Markle de las publicaciones en Instagram sobre la fiesta de cumpleaños número 70 de la matriarca, celebrada en noviembre de 2025?
En una entrevista en el podcast de su hermana Khloé Kardashian, Khloé in Wonder Land (episodio estrenado el 28 de enero de 2026), Kim rompió el silencio y detalló lo que bautizaron como “Photogate”. La celebración, con temática inspirada en las películas de James Bond y organizada en la mansión de Jeff Bezos y Lauren Sánchez en Beverly Hills, reunió a estrellas como Beyoncé, Adele, Oprah Winfrey, Mariah Carey, Naomi Watts, Vin Diesel y Justin Bieber, entre otros. Meghan y Harry asistieron como invitados, gracias a la amistad de años entre Kris Jenner y Meghan Markle, a quien Kim describió como una relación “muy dulce”.

Inicialmente, tanto Kris como Kim publicaron carruseles de fotos en sus cuentas de Instagram mostrando al duque y la duquesa de Sussex en un ambiente festivo junto a la anfitriona. Sin embargo, las imágenes desaparecieron poco después, desatando rumores de tensiones, desacuerdos o vetos reales.
Kim explicó que todo fue un malentendido relacionado con la fecha: “Nos dijeron que publicarlo era genial. Y después de publicarlo, creo que se dieron cuenta de que era el Día del Recuerdo (Remembrance Day) y no querían ser vistos en una fiesta, aunque ya estaba publicado, ¿sabes? Y luego lo quitaron. Y entonces creo que después se dieron cuenta y pensaron: ‘¡Qué tontería!’”.

La empresaria enfatizó que la familia Kardashian siempre pide permiso antes de publicar fotos: “Nunca somos de las que publican sin permiso. Fue muy inocente, lo cual es una locura”. Agregó que Harry y Meghan habían asistido esa misma noche a la gala benéfica Baby2Baby (donde sí fueron fotografiados), pero consideraron que aparecer en una fiesta con baile y celebración no era apropiado en una fecha solemne dedicada a honrar a los soldados caídos en guerras, especialmente en el Reino Unido. Harry, de hecho, lució una amapola roja en la solapa como símbolo de respeto.
Kim expresó frustración por cómo se exageró el incidente: “Odio cómo lo recibieron todos. Lo convirtieron en algo tan loco y ridículo que simplemente no tenía por qué serlo”. Incluso bromeó con la idea de convertirlo en una campaña de SKIMS: “Deberíamos hacer una campaña completa de Skims. Tomar la foto, aunque solo sea de nosotras, hacer unas fotos de mamá, compartirlas y borrarlas 30 minutos después y luego decir: ‘Oh, perdón no tenía permiso de publicar esas fotos para la campaña’”.

La aclaración llega dos meses después del evento y cierra un capítulo que alimentó titulares sobre posibles fricciones entre los Sussex y el clan Kardashian-Jenner. Kim insistió en que no hay drama real y que todo se resolvió con humor y respeto.
Mientras tanto, la amistad entre Kris y Meghan parece intacta, y el “Photogate” queda como una anécdota curiosa en la vida de dos de las familias más mediáticas del mundo. ¿Qué opinas de esta explicación? ¡El chisme royal nunca decepciona!








