Caroline Vee, una mujer británica de 73 años, ha compartido una historia de transformación radical que ha captado la atención en redes y medios: tras mantener 40 años de celibato por razones religiosas, decidió convertirse en escort a los 64 años para salir adelante económicamente.
En una entrevista reciente en el podcast británico Tea At Four, Vee explicó que su vida sexual fue prácticamente nula durante décadas. “En mi juventud no experimenté un interés sostenido por la actividad sexual”, contó. Su celibato estuvo motivado por profundas creencias cristianas, pero no lo vivió como un sacrificio doloroso: “Pensé: ‘Bueno, de todos modos no lo disfruté en mi juventud, así que no será una pérdida’”.

Todo cambió a los 57 años, cuando experimentó un despertar sexual inesperado. Sin embargo, la decisión de incursionar en el trabajo sexual llegó años después, en 2017, impulsada por una crisis financiera grave: problemas para pagar la hipoteca y el riesgo inminente de embargo de su vivienda.
Comenzó con sexo telefónico para generar ingresos rápidos. Luego, posó para contenido en solitario con la ayuda de un fotógrafo profesional y adoptó el nombre artístico “Busty Granny”. Actualmente ofrece servicios como escort que incluyen no solo encuentros sexuales, sino también acompañamiento social, cenas, viajes y compañía en eventos. Prefiere este formato personal y directo: rechaza plataformas como OnlyFans porque, según ella, “literalmente tienes que subir contenido las 24 horas del día, los siete días de la semana. Día y noche. Es lo único que haces. Que les vaya bien si eso es lo que quieren hacer, pero me parecería increíblemente aburrido”.

Gracias a su trabajo, Vee logró estabilidad financiera y gana varios miles de dólares al mes. Ha aparecido en programas de televisión británica como Jeremy Kyle y Filthy Rich, donde habló abiertamente de su vida.
Uno de los aspectos que más le genera reservas son los mensajes de clientes muy jóvenes: “Empecé a recibir mensajes de jóvenes de 18 años que estaban interesados en reunirme conmigo. Ser lo suficientemente joven para ser mi hijo es una cosa; ser lo suficientemente joven para ser mi nieto está mal en muchos sentidos”. A pesar de ello, ocasionalmente acepta contactos profesionales con hombres más jóvenes.

Caroline Vee no expresa arrepentimiento y ve su carrera actual como una forma pragmática de reinventarse en la tercera edad. Su testimonio resalta temas como el empoderamiento económico femenino, el tabú de la sexualidad en la vejez y la flexibilidad para cambiar de rumbo ante las circunstancias.
La historia de “Busty Granny” se viralizó rápidamente en redes, generando debate sobre prejuicios, autonomía personal y la diversidad de caminos en la vida adulta. ¿Qué opinas de esta decisión tan inusual? ¡Comparte en comentarios!









