El Salvador cerró el año fiscal 2025 con una recaudación de siete mil 986.1 millones de dólares, superando en 255.9 millones la meta establecida en el presupuesto nacional. De acuerdo con el Ministerio de Hacienda, este resultado fue impulsado por un crecimiento anual sostenido, donde el Impuesto al Valor Agregado y el Impuesto sobre la Renta representaron casi el 90 % de los ingresos totales. El dinamismo en sectores estratégicos y un control más riguroso de las bases imponibles permitieron que el IVA registrara un aumento del 9 %, mientras que la renta subió un 7.3 % en comparación con el periodo anterior.

A pesar del balance positivo general, algunos rubros específicos como los impuestos selectivos al consumo no alcanzaron los objetivos proyectados debido a una disminución en las ventas de bebidas alcohólicas. Por otro lado, los ingresos derivados de las importaciones y las transferencias de bienes raíces mostraron repuntes significativos, aportando solidez a las arcas estatales. El informe oficial destaca que los ingresos corrientes totales sumaron ocho mil 298.3 millones de dólares, consolidando una tendencia de estabilidad fiscal tras los récords alcanzados en años previos bajo la actual administración financiera.








