El expresidente Rafael Correa reaccionó a las declaraciones de su excolaborador Santiago Díaz, quien afirmó ante la Fiscalía haber trasladado dinero desde Venezuela para la campaña presidencial de 2023 por orden directa del líder de la Revolución Ciudadana. Correa desestimó estos señalamientos, argumentando que Díaz intenta negociar beneficios judiciales en un proceso personal por violación a cambio de testimonios falsos. Según el exmandatario, las fechas mencionadas por el delator no coinciden con el cronograma electoral, ya que las elecciones anticipadas y la candidatura de Luisa González se definieron meses después del supuesto traslado de fondos.
Por su parte, la defensa de Luisa González, representada por Santiago Guarderas, calificó el relato de Díaz como increíble y lleno de contradicciones numéricas. Guarderas señaló que el exasambleísta no pudo sustentar el destino final de los montos mencionados ni la procedencia ilícita de los mismos, admitiendo incluso que el expresidente venezolano Nicolás Maduro no entregó dinero directamente. El caso Caja Chica continúa bajo investigación por presunta delincuencia organizada y lavado de activos, involucrando a figuras clave del movimiento político correísta en torno al financiamiento de sus procesos electorales.








