Cuba enfrenta este sábado su jornada más crítica en términos de suministro eléctrico, con una afectación simultánea que alcanzará al 63 % del territorio nacional durante las horas de mayor demanda. Esta cifra representa el índice de apagones más alto registrado desde que se iniciaron los reportes oficiales en 2022. La situación se ha agravado tras la captura de Nicolás Maduro y el cese de los envíos de crudo venezolano, sumado a los recientes aranceles impuestos por la administración de Donald Trump a los países que suministran petróleo a la isla caribeña.

De acuerdo con la Unión Eléctrica, ocho de las 16 unidades de producción termoeléctrica están fuera de servicio debido a falta de mantenimiento o averías críticas. El déficit proyectado para la tarde y noche de hoy supera los mil 800 megavatios, en un sistema que padece una desinversión crónica y la carencia de divisas para importar combustibles básicos como el diésel y el fueloil. Expertos advierten que los cortes prolongados no solo paralizan la economía, sino que continúan siendo el principal factor de descontento social y protestas en las calles de la isla









