El Departamento de Justicia de Estados Unidos procedió a retirar miles de documentos y material multimedia de sus archivos públicos tras las denuncias de víctimas de Jeffrey Epstein. Los abogados de las afectadas señalaron ante un juez de Nueva York que fallos técnicos y humanos en la censura de la información expusieron nombres, datos bancarios y detalles personales, provocando amenazas de muerte y el trastorno de sus vidas privadas. El fiscal federal Jay Clayton confirmó que los registros se republicarán en versiones corregidas.
La medida ocurre luego de que la defensa de casi cien víctimas solicitara intervención judicial inmediata para frenar la divulgación de datos no protegidos. Según Clayton, el organismo ha revisado sus protocolos de identificación de documentos y planea restablecer los archivos editados en un lapso de 24 a 36 horas. Paralelamente, abogados defensores en otros juicios de tráfico sexual han solicitado anular procesos vigentes, alegando que la publicación de estos archivos sin las debidas reservas ha comprometido la posibilidad de juicios justos.








