Con la Copa Mundial de la FIFA 2026 a pocos meses de distancia, el Departamento de Defensa de EE. UU. ha presentado una guía estratégica para proteger a los millones de aficionados que se reunirán en los estadios. A diferencia de los costosos sistemas de guerra electrónica, el Pentágono propone un enfoque de baja tecnología y alta eficiencia para neutralizar la amenaza de drones pequeños y vuelos no autorizados. El General de Brigada Matt Ross destacó que la seguridad de estos recintos es ahora una “prioridad nacional”, al mismo nivel que las redes eléctricas o los puertos marítimos.
El plan, coordinado con el Grupo de Trabajo de la Casa Blanca, se centra en “configurar el entorno” para frustrar los objetivos de posibles adversarios. En lugar de depender únicamente de derribos cinéticos, la estrategia busca crear obstáculos físicos y visuales que dificulten el vuelo de drones sobre infraestructuras críticas y áreas de concentración masiva.








