En el marco de la nueva fase denominada Ofensiva Total, el Bloque de Seguridad ejecutó la tarde de este martes 3 de febrero de 2026 un allanamiento estratégico a una empresa de seguridad privada en Guayaquil. Según las investigaciones preliminares del Ministerio de Defensa, la compañía no solo prestaba servicios de vigilancia, sino que presuntamente servía como fachada o brazo logístico para un grupo de delincuencia organizada (GDO). Durante la intervención, las fuerzas del orden aprehendieron a dos individuos que se encontraban en el inmueble y que ahora forman parte de la instrucción fiscal por tráfico de armas y asociación ilícita.
El arsenal incautado en el operativo refleja la magnitud de la capacidad operativa que habría estado a disposición de las mafias. Los uniformados decomisaron un total de 41 armas de fuego (entre cortas y largas), 986 municiones de diversos calibres y 18 dispositivos de inmovilización eléctrica (táseres). Además, se recolectaron dos terminales móviles que serán sometidos a peritajes técnicos para identificar las conexiones de la empresa con los cabecillas de las estructuras criminales que operan en la zona portuaria y comercial de la ciudad.
Este operativo marca un hito en la estrategia del Gobierno, que ahora pone la lupa sobre las entidades privadas que, bajo la legalidad de permisos de funcionamiento, podrían estar facilitando armamento y logística al crimen transnacional. “No habrá tregua frente a las mafias”, sentenció el Ministerio de Defensa a través de sus canales oficiales, advirtiendo que los controles a las empresas de seguridad se intensificarán en todo el territorio nacional para asegurar que no se conviertan en refugios para el armamento de los GDO.








