Durante una reunión con congresistas de Estados Unidos, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, afirmó que las rutas de la cocaína han migrado hacia el sur debido a la presión de las autoridades en su territorio. El mandatario destacó que las organizaciones criminales están utilizando los puertos de Ecuador como puntos estratégicos de salida, advirtiendo que este país no cuenta con la preparación necesaria para enfrentar la magnitud de la actual avalancha delictiva. Petro subrayó que este cambio geográfico ha desplazado la violencia y los cultivos desde las montañas andinas hacia las zonas selváticas fronterizas, convirtiendo a la región austral en el nuevo foco crítico de seguridad.
En el marco de su estrategia bilateral, el jefe de Estado colombiano entregó al presidente Donald Trump un listado detallado de capos del narcotráfico que operan en la región pero no residen en Colombia. Según el balance oficial, aunque los cultivos se mantienen estables con ligeras reducciones en el último trimestre, el control fronterizo ha forzado a los traficantes a buscar nuevas vías de escape a través del litoral ecuatoriano. Petro insistió en que la comunidad internacional debe vigilar este movimiento migratorio de la hoja de coca hacia el sur, ya que las estructuras armadas continúan operando con fuerza en las selvas mientras sus líderes dirigen las operaciones desde el exterior.








