La administración de Estados Unidos, a través de su secretaria de prensa Karoline Leavitt, reaccionó a las críticas emitidas por Bad Bunny durante la reciente gala de los premios Grammy. El artista puertorriqueño utilizó su plataforma para cuestionar las políticas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (Ice), calificándolas de injustas para la comunidad latina. Ante estas declaraciones, Leavitt defendió el cumplimiento de las leyes vigentes y señaló que el gobierno mantiene su compromiso con la seguridad fronteriza, minimizando el impacto de las críticas del músico en la agenda oficial de seguridad nacional.+2
Este intercambio ocurre en un momento de alta sensibilidad política respecto a la gestión migratoria en el país. Mientras Bad Bunny reivindica su postura como defensor de la cultura y los derechos de los migrantes, la Casa Blanca insiste en que las operaciones de control son necesarias para el orden interno. La respuesta de Leavitt subraya la tensión entre el activismo de las figuras del entretenimiento y la narrativa institucional, especialmente tras los recientes operativos federales que han generado debate en diversos estados sobre el trato a los ciudadanos extranjeros en situación irregular.








