México enfrenta una realidad social compleja con el registro de treinta y tres divorcios por cada cien matrimonios, según los últimos datos del instituto nacional de estadística y geografía. Esta tendencia al alza ha posicionado a entidades como Nuevo León entre las regiones con mayor incidencia de separaciones legales en todo el país. Ante este escenario, organizaciones civiles han impulsado la creación de espacios de acompañamiento para fortalecer los hogares frente a los desafíos económicos y sociales actuales. Los expertos señalan que la incertidumbre del entorno global hace necesario reforzar la comunicación y la seguridad dentro del núcleo familiar.
Para abordar esta problemática, la ciudad de Monterrey será sede del congreso internacional de las familias, un evento que espera reunir a miles de personas y especialistas en dinámicas conyugales. El objetivo primordial es brindar estrategias prácticas que ayuden a las parejas y jóvenes a gestionar los retos estructurales que afectan la estabilidad de sus uniones. Las estadísticas oficiales reflejan que las disoluciones matrimoniales han mantenido un crecimiento sostenido en la última década, pasando de ciento veintitrés mil casos en 2015 a más de ciento sesenta mil en el periodo reciente, lo que evidencia un cambio profundo en las estructuras sociales mexicanas.








