A medida que nos acercamos al inicio de la era 2026, la tensión en los despachos de la FIA ha alcanzado su punto máximo. Lo que parecía una zona gris dominada por Mercedes se ha convertido en un campo de batalla reglamentario. Según los últimos reportes, la Federación Internacional del Automóvil está por validar un cambio en la normativa técnica que afectaría directamente a las escuderías que utilizan motores de la marca alemana: Mercedes, McLaren, Williams y, crucialmente, Alpine.
El conflicto: ¿Medición en frío o en caliente?
El núcleo de la disputa es la relación de compresión máxima, fijada por reglamento en $16:1$. Mercedes habría diseñado un motor que cumple estrictamente con este límite cuando se mide a temperatura ambiente (en frío). Sin embargo, sus rivales —Ferrari, Honda y Audi— denunciaron que, debido a la dilatación térmica de los materiales durante la carrera, esa relación aumenta significativamente, otorgando una potencia extra ilegal en pista.
Tras meses de presión, la FIA parece haber cedido: la nueva propuesta establece que los controles se realicen con los motores en caliente, lo que obligaría a Mercedes (y por extensión a Alpine) a rediseñar componentes críticos o reducir la potencia para no exceder el límite de $16:1$ en condiciones de funcionamiento real.

Alpine y Colapinto en el ojo del huracán
Para Alpine, esta noticia llega en un momento delicado. Tras decidir abandonar sus propios motores Renault para convertirse en cliente de Mercedes, la escudería francesa contaba con la unidad de potencia alemana como su gran activo para 2026. Un cambio en las reglas ahora podría significar:
- Pérdida de rendimiento: Al tener que ajustar la combustión para cumplir la norma “en caliente”.
- Retrasos en el desarrollo: Menos tiempo para optimizar el chasis al nuevo comportamiento del motor.
- Incertidumbre para los pilotos: Franco Colapinto y Jack Doohan podrían debutar con un paquete técnico menos competitivo de lo previsto originalmente.
El bloque opositor toma ventaja
Este movimiento es visto como una victoria política para el bloque liderado por Ferrari. Al no requerirse unanimidad para cambios técnicos basados en “equidad competitiva”, la postura de la mayoría (4 de 6 fabricantes) ha dejado a Mercedes en una posición vulnerable.
“El reglamento debe ser el mismo para todos, tanto en el garaje como a 300 km/h”, señalaron fuentes cercanas a Maranello, reforzando la idea de que la medición estática en frío era una laguna que debía cerrarse.








