El Bloque de Seguridad ejecutó un contundente golpe al crimen organizado en Portoviejo tras el hallazgo de seis caletas subterráneas que funcionaban como búnker logístico en el sector de Playa Prieta. En la primera cavidad, las autoridades encontraron treinta y dos mil dólares en efectivo junto a armamento pesado; posteriormente, a dos kilómetros de distancia, se localizaron otras cinco estructuras ocultas. El arsenal decomisado incluye cincuenta y dos subfusiles, treinta pistolas y aproximadamente diez mil municiones de diversos calibres, además de equipamiento especializado como miras telescópicas y silenciadores que evidencian el alto nivel operativo de las bandas criminales en la provincia de Manabí.
Además del armamento, los uniformados hallaron sesenta chalecos balísticos, cascos tácticos y una cantidad significativa de indumentaria con logotipos oficiales, incluyendo cinco uniformes policiales y militares. Según las investigaciones preliminares, estos elementos eran utilizados para facilitar actividades ilícitas simulando operativos institucionales. Durante la intervención fueron aprehendidos dos ciudadanos ecuatorianos encargados de la custodia del material. Mientras el material bélico permanece bajo resguardo policial, las fuerzas del orden mantienen activos los rastreos en la zona ante la sospecha de la existencia de más escondites vinculados a esta estructura delictiva.








