La Organización Mundial de la Salud y diversas agencias de las Naciones Unidas alertaron que la falta de recursos económicos amenaza la protección de 4.5 millones de niñas en riesgo de sufrir mutilación genital este año. Actualmente, más de 230 millones de mujeres viven con las secuelas de esta práctica que vulnera los derechos humanos y compromete gravemente la salud mental y física de por vida. El costo anual para tratar las complicaciones derivadas de estas agresiones se estima en mil 400 millones de dólares, lo que representa una carga económica masiva para los sistemas sanitarios globales.
A pesar de que dos tercios de la población en países donde prevalece la práctica apoyan su erradicación, los avances de décadas enfrentan nuevos peligros. La ONU denunció la aparición de focos de oposición que intentan justificar la mutilación cuando es realizada por personal sanitario, un argumento que consideran sumamente riesgoso. Para alcanzar la meta de eliminación total en 2030, los organismos internacionales exigen reforzar las alianzas con líderes comunitarios y asegurar el financiamiento de campañas preventivas en regiones críticas de África y Asia.








