Pfizer ha reafirmado su presencia en el sector de tratamientos para la obesidad tras presentar resultados alentadores de su candidato inyectable PF′3944. Los datos de la fase dos del ensayo clínico revelaron que los pacientes lograron una reducción de peso del 12,3% en un periodo de 28 semanas. La relevancia de este avance radica en que el fármaco mantiene su eficacia tras una transición a dosis mensuales, lo que representa una ventaja competitiva frente a los tratamientos actuales de Eli Lilly y Novo Nordisk, que requieren aplicaciones semanales.
El consejero delegado de la compañía, Albert Bourla, calificó el producto como potencialmente el mejor de su clase debido a su perfil de tolerabilidad. Pfizer proyecta que el uso de dosis más elevadas en la fase tres, cuya aprobación inicial se estima para 2028, podría elevar la pérdida de peso al 16%. Además de la opción mensual, la firma investiga una variante de acción ultraprolongada que permitiría administraciones trimestrales, así como terapias combinadas con amilina para potenciar la reducción de masa corporal y mejorar la experiencia del paciente.








