El lunes se dio inicio formal a los alegatos iniciales en el tribunal civil de Los Ángeles, en un juicio que busca determinar si YouTube e Instagram fueron diseñadas deliberadamente para explotar la vulnerabilidad de los cerebros infantiles. El abogado de la demandante, Mark Lanier, presentó documentos internos de las compañías que sugieren que la adicción de los internautas era un “objetivo declarado” para maximizar ingresos publicitarios. El caso de Kaley G.M., quien sufrió graves daños mentales tras usar estas plataformas desde la infancia, se presenta como el “caso testigo” que podría abrir la puerta a miles de demandas similares en Estados Unidos.
La defensa de Meta, encabezada por el abogado Paul Schmidt, contraargumentó que los problemas de salud mental de la joven se deben a factores familiares y personales preexistentes, restando peso a la influencia de Instagram en sus historiales médicos. Este juicio es el primero en su tipo que llega a la instancia de jurado popular, superando los intentos de las tecnológicas por blindarse tras la Ley de Decencia en las Comunicaciones. Se espera que el próximo 18 de febrero comparezca Mark Zuckerberg, seguido por los directivos Adam Mosseri (Instagram) y Neil Mohan (YouTube), para responder por el diseño de sus algoritmos.
Puntos clave del inicio del juicio:
- Estrategia legal: Los demandantes comparan a las tecnológicas con la industria tabacalera, acusándolas de vender un producto nocivo sabiendo el daño que causa.
- Pruebas presentadas: Correos internos donde Zuckerberg supuestamente instaba a frenar el “desenganche” de los jóvenes y presentaciones de Google sobre la adicción como doctrina.
- Defensa de las plataformas: Alegan que los trastornos de la demandante (depresión y problemas alimentarios) son ajenos al diseño de la red social.
- Próximos pasos: El martes será el turno de los alegatos de YouTube, y la próxima semana iniciarán los testimonios de los altos ejecutivos.








