En los Juegos Olímpicos de Invierno de Milan-Cortina 2026, varios atletas, incluidos miembros del equipo estadounidense, han expresado su sorpresa y frustración porque sus medallas se han roto o se han desprendido de las cintas poco después de ser entregadas.

La esquiadora estadounidense Breezy Johnson, quien ganó la medalla de oro en descenso femenino, mostró a los medios cómo su presea se separó de la cinta mientras celebraba, advirtiendo en tono de broma a otros competidores que “no salten con ellas”. Otra ganadora de oro, la patinadora Alysa Liu, compartió un vídeo en redes mostrando su medalla desprendida, calificando irónicamente que “no necesita la cinta”. Casos similares también han sido reportados por atletas de Alemania y Suecia, cuyas medallas de bronce y plata se agrietaron o se soltaron durante celebraciones.

El comité organizador de los Juegos ha anunciado que está investigando el problema con “máxima atención” para entender si existe un defecto en el diseño o en los materiales, ya que la entrega de medallas es uno de los momentos más simbólicos para los deportistas.

Los atletas han manifestado que no logran comprender por qué se rompen las medallas tan rápidamente, lo que ha generado comentarios y expectación entre la comunidad olímpica mientras se buscan soluciones.









