La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) activó este miércoles 11 de febrero de 2026 la misión Centinela del Ártico (Arctic Sentry), diseñada para fortalecer su postura militar en el extremo norte. La iniciativa, liderada por el Mando Aliado de Operaciones, surge tras el acuerdo alcanzado en Davos entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el secretario general de la alianza, Mark Rutte. El objetivo central es asumir una responsabilidad colectiva sobre la seguridad de Groenlandia y las rutas árticas, integrando ejercicios conjuntos de países como Dinamarca, Noruega y Reino Unido. Esta medida busca disipar las tensiones internas en la alianza provocadas por las previas pretensiones estadounidenses sobre la soberanía de la isla.

El despliegue ha provocado una respuesta inmediata del Kremlin. El canciller ruso, Serguéi Lavrov, advirtió que Moscú aplicará medidas técnicas y militares si la presencia occidental en Groenlandia se convierte en una plataforma ofensiva contra Rusia. El gobierno ruso calificó la misión como una “militarización peligrosa” de una zona históricamente estable y negó tener ambiciones territoriales sobre la isla, acusando a la OTAN de generar “histeria”. Mientras tanto, el acuerdo marco entre Trump y Rutte contempla la creación de bases soberanas y la instalación del sistema antimisiles Golden Dome, consolidando al Ártico como un nuevo epicentro de la estrategia de defensa transatlántica frente a la creciente actividad de competidores globales.+1








