El Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia (CeNSIA) de México y la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) consolidaron este 10 de febrero de 2026 una alianza estratégica para fortalecer las políticas públicas enfocadas en la niñez. Tras una reunión técnica celebrada el pasado 6 de febrero, ambas instituciones acordaron una hoja de ruta que pone especial énfasis en los grupos en situación de vulnerabilidad, alineando los esfuerzos nacionales con los estándares internacionales de salud pública.
Ejes prioritarios de la agenda 2026
La cooperación se centra en tres pilares fundamentales para garantizar el bienestar de niñas y niños menores de cinco años:
- Combate a la Desnutrición Aguda Infantil (DAI): El CeNSIA lidera la implementación de los nuevos Lineamientos Técnico-Operativos Nacionales (Edición 2024). Estos protocolos buscan estandarizar la detección oportuna y el tratamiento clínico para reducir el riesgo de complicaciones infecciosas y mortalidad asociada a la malnutrición.
- Desarrollo Infantil Temprano (Estrategia 1,000 Días): Se impulsa un modelo intersectorial que protege el crecimiento desde el embarazo hasta los primeros dos años de vida. El objetivo es homologar criterios de atención y asegurar que las intervenciones de salud se complementen con servicios de educación y cuidado.
- Reducción de Mortalidad Prevenible: La OPS/OMS brindará acompañamiento técnico para mitigar las muertes por causas evitables, tales como infecciones respiratorias agudas, enfermedades diarreicas y lesiones accidentales, que siguen siendo retos críticos en la salud pública mexicana.
Coordinación institucional y metas
Este esfuerzo cuenta con el respaldo de socios estratégicos como UNICEF y el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP). El CeNSIA reafirma su rol como ente rector en la materia, buscando que el sistema de salud no solo prevenga muertes, sino que siente las bases para un desarrollo equitativo. La agenda 2026 también contempla el monitoreo de la inversión pública y la mejora de la Cartilla Nacional de Salud para asegurar un seguimiento nominal de cada infante.








