Restaurant Brands International (RBI) presentó este jueves sus resultados financieros del cuarto trimestre, superando las previsiones de Wall Street con una ganancia ajustada de 96 centavos por acción y unos ingresos de 2.470 millones de dólares. A pesar de estas cifras positivas y de un crecimiento del 3,1 % en las ventas globales en tiendas comparables, las acciones de la compañía sufrieron una caída del 6 % durante la jornada. Los inversores reaccionaron con cautela ante el anuncio de que Burger King no cumplirá su objetivo de modernizar el 85 % de sus locales en Estados Unidos para el año 2028, debido a un aumento en los costes de remodelación y al encarecimiento del 20 % en el precio de la carne de res.
En el desglose por marcas, Burger King registró un aumento del 2,7 % en sus ventas comparables, apoyado en promociones estratégicas y un fuerte desempeño en los mercados extranjeros, donde el crecimiento alcanzó el 5,8 %. Por el contrario, Popeyes se posicionó como el eslabón débil del portafolio al reportar una caída del 4,8 % en sus ventas, cifra que superó el descenso previsto por los analistas. Ante este escenario, la dirección de RBI ha implementado cambios en el liderazgo de la cadena de pollo frito y planea centrarse en la eficiencia operativa para recuperar el terreno perdido. El grupo compartirá su nueva estrategia de expansión y desarrollo durante el día del inversor que se celebrará en Miami el próximo 26 de febrero.








