El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró que el principal problema de Cuba radica en la ausencia de una economía funcional. En una entrevista con Bloomberg, señaló que quienes gobiernan la isla no saben cómo mejorar las condiciones de vida sin ceder el control de los sectores estratégicos. Según expresó, las autoridades buscan monopolizar cada ámbito relevante y no permiten que la población gestione espacios clave. Incluso afirmó que los dirigentes “preferirían estar a cargo de un país moribundo antes que permitirle prosperar”.
Sus declaraciones coincidieron con un escenario de creciente deterioro interno. La suspensión de vuelos rusos y canadienses por falta de combustible, la caída del turismo y la depreciación del peso hasta los 500 por dólar reflejan una crisis estructural agravada por la escasez de petróleo y la presión externa. Rubio también defendió en Europa la vigencia de la alianza transatlántica y cuestionó políticas que, a su juicio, han debilitado a Occidente








