Rafael Grossi, actual director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, defendió una reestructuración profunda de la ONU al afirmar que el organismo necesita “menos grasa y más músculo”. En entrevista concedida en el marco de la Conferencia de Seguridad de Múnich, el diplomático argentino sostuvo que la organización enfrenta una crisis de credibilidad y financiamiento en un contexto de alta fragmentación internacional. También calificó de “muy doloroso” el respaldo de Brasil a la candidatura de Michelle Bachelet para suceder a António Guterres.
Grossi, respaldado por el presidente argentino Javier Milei, rechazó que su postulación tenga un sesgo ideológico y afirmó que cuenta con cuatro décadas de trayectoria diplomática. Propuso eliminar mandatos duplicados y reducir el burocratismo, además de reconectar a la ONU con las grandes potencias, en especial con Estados Unidos, principal aportante del presupuesto. El proceso de elección exige el aval del Consejo de Seguridad y el mandato de Guterres concluye en enero de 2027








