La abuela de Daniel Sancho, Noela Aguirre, generó polémica al defender con firmeza la inocencia de su nieto, condenado a cadena perpetua en Tailandia por el asesinato y descuartizamiento del cirujano colombiano Edwin Arrieta, y al mismo tiempo relativizar el papel de la víctima en el caso. En declaraciones ante un equipo de televisión, Aguirre negó “por completo” que Sancho pudiera haber cometido el crimen y describió a su nieto como “el mejor” que tiene, resaltando su cariño y confianza en él.

Al ser preguntada por Arrieta, la abuela respondió con un sorprendente “¿Ese quién es?”, minimizando la importancia o identidad del profesional fallecido, lo que ha sido interpretado por observadores como un gesto de desprecio hacia la memoria de la víctima. Aguirre reiteró su postura de que solo cree en su nieto y subrayó que no se plantea que Sancho sea capaz de un acto atroz como el que se le imputa.

Este comentario llega días después de que la madre de Daniel Sancho, Silvia Bronchalo, concediera una extensa entrevista televisiva en la que abordó aspectos personales del caso y su propio dolor por la situación familiar, reavivando la atención mediática sobre uno de los casos criminales más controvertidos de los últimos años.

La reacción de Aguirre ha generado reacciones mixtas en redes y medios, en un contexto donde las familias de ambas partes mantienen visiones profundamente distintas sobre los hechos y el impacto que estos han tenido en sus vidas.








