La actriz de cine para adultos Emily Willis, cuyo nombre real es Litzy Lara Banuelos, quedó con discapacidad permanente y limitada movilidad luego de un grave colapso médico mientras recibía tratamiento por adicción en un centro de rehabilitación de Malibú, California.
Según documentos legales, la intérprete fue encontrada inconsciente en el centro tras sufrir un paro cardíaco el 4 de febrero de 2024 por complicaciones vinculadas a su estado de salud, lo que provocó una grave falta de oxígeno al cerebro y lesión neurológica irreversible. Desde entonces permanece postrada bajo el cuidado de su madre, con capacidad limitada para comunicarse y moverse, lo que ha sido descrito como un síndrome de “enclaustramiento”.

Willis, de origen argentino y una de las figuras más conocidas de la industria para adultos, ingresó a rehabilitación buscando superar sus problemas de salud, pero su situación empeoró rápidamente. Su familia presentó una demanda contra la clínica por negligencia médica, abuso de adulto dependiente y prácticas fraudulentas, alegando que la falta de atención adecuada contribuyó a las consecuencias trágicas.
El caso ha generado debate sobre el tratamiento en centros de rehabilitación y los protocolos de atención a pacientes con adicciones y problemas de salud complejos, mientras la familia de Willis continúa enfrentando la lucha por cuidados médicos y justicia.









