La fiscalía de Suecia investiga a un hombre de unos 60 años acusado de haber vendido durante más de tres años servicios sexuales de su esposa a numerosos clientes. El caso salió a la luz tras una denuncia presentada por la mujer, con quien el sospechoso se encuentra en proceso de divorcio. El individuo permanece detenido desde octubre y enfrenta una investigación por presunto proxenetismo grave, en un proceso que se mantiene bajo secreto de sumario.
Según la información difundida por medios públicos suecos, los encuentros habrían sido tanto presenciales como a través de internet, y podrían involucrar a más de un centenar de hombres. La fiscal encargada del caso calificó los hechos como una posible explotación a gran escala. Las autoridades prevén presentar una acusación formal en marzo, mientras el acusado niega los cargos. El caso ha generado amplio debate en el país por la magnitud de las denuncias.








