El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dispuso un cambio total en la imagen del Air Force One y de la flota ejecutiva, que dejará atrás el tradicional azul celeste y blanco adoptado en la década de 1960 durante la administración de John F. Kennedy. El nuevo diseño incorporará dorado, rojo, azul oscuro y blanco, una paleta que ya forma parte de la estética personal del mandatario. La modificación alcanzará a los dos Boeing 747-8 destinados a operar como futuros aviones presidenciales, a cuatro C-32 utilizados por el vicepresidente y altos funcionarios, y al Boeing 747-8 donado por Qatar al Pentágono en mayo de 2025, valorado en 400 millones de dólares y actualmente en proceso de adecuación.
Trump había presentado esta propuesta en 2018, pero fue cancelada en 2022 por la administración de Joe Biden tras advertencias técnicas sobre posibles problemas de sobrecalentamiento derivados de tonos oscuros en el fuselaje. La Fuerza Aérea aseguró ahora que los nuevos requisitos no implicarán costos adicionales ni retrasos, mientras el primer C-32 con la nueva pintura será entregado en los próximos meses. El rediseño coincide con otras transformaciones impulsadas desde el regreso de Trump al poder en enero de 2025, en medio de controversias por la aceptación del avión qatarí y por los retrasos del contrato firmado con Boeing en 2018 para los nuevos 747-8.








