Punch, un macaco de siete meses nacido en el zoológico de Ichikawa, cerca de Tokio, se ha convertido en un fenómeno global tras ser apartado de su grupo social. Los cuidadores del recinto explican que el abandono materno ocurrió tras un parto difícil coincidente con una ola de calor, factores que impidieron que su progenitora primeriza asumiera la crianza. Ante el aislamiento y el rechazo de los adultos del grupo, el personal del zoológico intervino proporcionándole un peluche de orangután de una conocida cadena de muebles, el cual se transformó en su principal fuente de consuelo. El pequeño mono abraza y traslada el juguete por su hábitat, encontrando en él la seguridad necesaria para enfrentar el estrés de su entorno mientras intenta reintegrarse gradualmente a su comunidad biológica.
Meet Punch — a macaque from a Japanese zoo with a difficult story
— NEXTA (@nexta_tv) February 15, 2026
His mother abandoned him, and the caretakers raised him by hand. Later, he was moved into an enclosure with other monkeys, but he struggled to integrate into the group.
To give him some comfort, staff gave Punch… pic.twitter.com/Vh0L1VM58A
La difusión de su caso bajo la etiqueta HangInTherePunch generó una oleada de solidaridad internacional que impactó directamente en las cifras del zoológico nipón. Durante el último fin de semana, el recinto recibió a 8.000 personas, duplicando la afluencia registrada en el mismo periodo del año anterior. Aunque la prioridad de los especialistas sigue siendo el bienestar y la socialización del primate, el fenómeno mediático ha disparado incluso la demanda del juguete utilizado en su crianza. Reportes recientes indican que Punch ha comenzado a mostrar avances significativos, logrando interacciones positivas y periodos de descanso cerca de otros miembros de su especie, lo que sugiere un camino favorable hacia su adaptación definitiva en la montaña de los monos de Ichikawa.









