La región del golfo pérsico enfrenta una escalada bélica sin precedentes tras la oleada de ataques ejecutados por Irán este 1 de marzo de 2026. Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait y Bahréin reportaron bombardeos que impactaron aeropuertos, zonas residenciales y bases militares estratégicas. En Abu Dabi se confirmó la muerte de un civil y un trabajador aeroportuario, mientras que en Dubái se registraron incendios en la zona de The Palm. El gobierno iraní, a través de su cancillería, sostuvo que los 137 misiles y 209 drones lanzados tenían como objetivo principal las instalaciones de las fuerzas estadounidenses, afectando sistemas de radar en la base de Al Udeid y la base aérea Ali Al Salem.
🇺🇸Irán asesta golpes contra bases de EEUU en Oriente Medio
— Sputnik Mundo (@SputnikMundo) February 28, 2026
Misiles iraníes vuelan hacia Baréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait.
🗣 "Se activaron las sirenas de alarma (…) Recomendamos a los ciudadanos y residentes que utilicen las carreteras principales solo cuando… pic.twitter.com/ic16GHKelD
La ofensiva alcanzó incluso a Omán, país que tradicionalmente actúa como mediador y que este domingo reportó ataques contra el puerto comercial de Duqm y un petrolero frente a sus costas. Ante esta situación, el presidente Donald Trump advirtió sobre una respuesta con fuerza extrema si Teherán persiste en sus represalias por la muerte de Alí Khamenei. Las monarquías petroleras, lideradas por el príncipe Mohamed bin Salmán, han condenado unánimemente la agresión y se reservan el derecho a la defensa. Mientras tanto, Kuwait cerró su espacio aéreo y Bahréin ordenó la evacuación de sectores cercanos a la sede de la Quinta Flota estadounidense para prevenir mayores pérdidas humanas ante la inestabilidad regional.








