La octava jornada del conflicto bélico entre Estados Unidos e Israel contra Irán inició con una advertencia contundente del presidente Donald Trump, quien anunció a través de su plataforma Truth Social que el régimen persa recibirá un golpe muy duro este sábado. El mandatario estadounidense descartó cualquier posibilidad de acuerdo diplomático que no implique una rendición incondicional por parte de Teherán. En su mensaje, Trump afirmó que se está evaluando seriamente la destrucción total de zonas y grupos de personas que anteriormente no habían sido considerados como objetivos militares, justificando esta escalada debido al comportamiento del régimen iraní. Según el líder norteamericano, la ofensiva conjunta ha debilitado la influencia de Irán en Oriente Medio, posicionándolo como el perdedor de la región frente a sus países vecinos.
En el terreno de las operaciones militares, las Fuerzas de Defensa de Israel informaron sobre una nueva ola de ataques a gran escala contra infraestructura estratégica en la capital iraní. Durante la madrugada, aproximadamente ochenta aviones de combate destruyeron un búnker militar subterráneo vinculado al fallecido líder Alí Jamenei, mientras se reportaron incendios en el Aeropuerto Internacional de Mehrabad. Como respuesta, Irán lanzó ofensivas dirigidas hacia Tel Aviv, elevando la tensión en el corazón de los territorios en disputa. Ante la volatilidad de los mercados energéticos provocada por la guerra, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos analiza retirar sanciones al crudo ruso para estabilizar la oferta global de petróleo y mitigar el alza de precios que afecta a la economía internacional.








