La Asamblea de Expertos de Irán confirmó este domingo la elección del sucesor del ayatolá Alí Khamenei, asesinado hace poco más de una semana en una serie de ataques que han sumido a la región en una guerra abierta. Aunque el nombre del nuevo líder supremo permanece bajo estricto secreto, miembros del cuerpo clerical sugieren que Mojtaba Khamenei, hijo del difunto mandatario, podría asumir el cargo. El anuncio oficial se produce en un escenario crítico, con Teherán bajo una densa capa de humo tras bombardeos de Estados Unidos e Israel que destruyeron depósitos de combustible y objetivos estratégicos en la capital iraní y Beirut. Ante este nombramiento, el gobierno israelí lanzó una severa advertencia asegurando que sus fuerzas no dudarán en atacar tanto al nuevo jefe de Estado como a los clérigos que lo designaron.
En el noveno día de hostilidades, la Guardia Revolucionaria de Irán afirmó poseer suministros de misiles y drones para sostener el conflicto durante seis meses, amenazando con emplear armamento avanzado de largo alcance en los próximos días. Mientras tanto, el presidente Donald Trump, quien asistió en Delaware a la recepción de los restos de seis militares fallecidos en Kuwait, mantiene la postura de que la guerra está prácticamente ganada, aunque no descarta el envío de tropas terrestres. Por su parte, la comunidad internacional observa con preocupación el aumento de víctimas civiles, que en Irán superan las 1.200 muertes según cifras locales, y el impacto de los ataques en países vecinos como Arabia Saudita y Kuwait, donde infraestructuras clave han resultado dañadas por la ofensiva iraní.








