John F. Kennedy Jr. y Daryl Hannah mantuvieron una de las relaciones más mediáticas de los años ochenta y noventa, un romance que se extendió por cinco años y estuvo marcado por rupturas, peleas públicas y la desaprobación de Jacqueline Kennedy Onassis. Según registros biográficos recientes, la pareja se conoció en la isla de San Martín a principios de los ochenta, pero la chispa sentimental no surgió hasta 1988 durante una boda familiar. La relación fue compleja desde su inicio, pues ambos venían de compromisos previos y, según amigos cercanos, existieron solapamientos temporales con otras parejas, incluyendo al cantante Jackson Browne.
A pesar de que vivieron juntos en Nueva York tras la mediática separación de Hannah y Browne en 1992, el entorno de Kennedy describía el vínculo como apasionado pero inmaduro. Testigos de la época reportaron discusiones intensas en las calles de Manhattan y fricciones constantes debido a que Jackie Kennedy no deseaba que su hijo se casara con una actriz. Finalmente, la pareja se separó de forma definitiva en 1994, dos años antes de que JFK Jr. contrajera nupcias con Carolyn Bessette. Décadas después, Hannah ha criticado la representación de su historia en la serie de televisión Love Story, calificándola como una versión inexacta de su realidad.








