La tragedia en el sector de Flor de Bastión concluyó la noche del miércoles 11 de marzo de 2026 con el hallazgo del cuerpo sin vida de un menor de 11 años. El niño cayó accidentalmente en una alcantarilla alrededor de las 17:00, mientras jugaba con otros menores durante el fuerte temporal que azotó a Guayaquil. De acuerdo con informes de Segura EP, la acumulación de agua y la presión hidráulica provocada por las intensas lluvias desplazaron la tapa de hierro de la estructura, dejando el ducto abierto y convirtiéndolo en una trampa mortal en medio de la inundación.

Aunque el Cuerpo de Bomberos de Guayaquil, Interagua y Emapag iniciaron un operativo de rescate inmediato, las labores oficiales fueron suspendidas temporalmente debido a la falta de visibilidad y las condiciones climáticas adversas. No obstante, los familiares y moradores del sector continuaron la búsqueda por cuenta propia, localizando finalmente el cuerpo del menor en otra alcantarilla horas más tarde. Tras el hallazgo, personal de socorro confirmó que la víctima no presentaba signos vitales, procediendo a la entrega del cuerpo a sus allegados en medio de la conmoción de la comunidad.









