La actriz Daryl Hannah publicó un contundente ensayo en The New York Times donde critica duramente su representación en la serie Love Story: John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette, estrenada recientemente en Hulu/FX. Hannah califica el retrato de su personaje —basado en su relación pasada con JFK Jr.— como “falso”, “irritante, egocéntrica, quejumbrosa e inapropiada” y, sobre todo, misógino.

En el texto, la intérprete de Splash y Kill Bill desmiente categóricamente varias acusaciones ficticias: “Nunca he consumido cocaína en mi vida ni he organizado fiestas con drogas. Nunca he presionado a nadie para casarse. Nunca he profanado reliquias familiares ni irrumpido en funerales privados. Nunca he comparado la muerte de Jacqueline Onassis con la de un perro”.

Hannah argumenta que usar su nombre real para convertirla en “antagonista” y villana es una estrategia narrativa misógina clásica: “La cultura popular ha ensalzado a ciertas mujeres presentando a otras como rivales u obstáculos. ¿No es misoginia degradar a una para elevar a otra?”.

La actriz revela que, aunque suele ignorar distorsiones mediáticas, esta vez decidió hablar porque la ficción digital “perdura para siempre” y ha generado mensajes hostiles e incluso amenazas de espectadores que creen que la serie refleja la realidad. “Una persona real y viva no es un dispositivo narrativo”, enfatiza, defendiendo que su reputación profesional se ve afectada por estas “mentiras”.

La producción, creada por Ryan Murphy, dramatiza el romance entre John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette, incluyendo la relación previa de Kennedy con Hannah en los años 80 y 90. Hannah concluye: “Los nombres reales no son herramientas de ficción. Pertenecen a vidas reales”.








