La cantante y empresaria Jessica Simpson decidió quedarse con la mansión valorada en unos 17 millones de dólares que compartía con su esposo, el exjugador de la NFL Eric Johnson, quien recientemente abandonó la propiedad.

De acuerdo con reportes de medios estadounidenses, la pareja atravesaría una separación y Johnson ya no reside en la lujosa vivienda ubicada en Los Ángeles. Inicialmente la propiedad había sido puesta a la venta, pero Simpson optó finalmente por conservarla.

La mansión, adquirida años atrás por la artista, cuenta con amplios espacios, áreas recreativas y diversas comodidades propias de las residencias de lujo de la zona.

Aunque ninguno de los dos ha dado detalles públicos sobre su situación personal, la decisión de Simpson de quedarse con la casa refuerza los rumores sobre cambios en su vida familiar. Mientras tanto, la cantante continúa enfocada en sus proyectos empresariales y profesionales.









