El narcotraficante uruguayo Sebastián Marset fue capturado este viernes en la región de Santa Cruz, Bolivia, según confirmaron autoridades de lucha contra el narcotráfico a la agencia EFE. La detención se produjo durante un operativo ejecutado en la madrugada en el barrio Las Palmas, poniendo fin a una búsqueda internacional que se intensificó desde julio de 2023, cuando el prófugo logró escapar de un intento previo de captura en la misma ciudad. Junto a Marset, la policía aprehendió a otros tres sospechosos y decomisó varias armas de fuego, en una intervención que marca un hito en la cooperación regional contra el crimen organizado.
Marset es señalado como el líder de una red criminal transnacional dedicada al tráfico de drogas y es requerido por la justicia de Uruguay, Brasil, Bolivia, además de organismos como la DEA, Europol e Interpol. Su caso cobró notoriedad mediática debido al estilo de vida que mantenía en territorio boliviano, donde bajo una identidad falsa llegó a fundar y jugar en el club de fútbol Los Leones del Torno. Asimismo, se le vincula intelectualmente con el asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci, ocurrido en Colombia en 2022, aunque el uruguayo ha negado sistemáticamente esta acusación desde la clandestinidad.
La captura ocurre apenas una semana después de que el Ministerio del Interior de Paraguay insistiera en que Marset se encontraba en Bolivia, versión que el gobierno boliviano había evitado confirmar oficialmente para no alertar a la estructura criminal. Tras su fuga anterior, Marset aseguró en entrevistas haber recibido ayuda de funcionarios corruptos para evadir a la justicia, lo que generó fuertes tensiones políticas en la nación andina. Con su detención, las autoridades esperan desarticular los nexos logísticos que permitieron al capo uruguayo operar y ocultarse durante tanto tiempo en Sudamérica.








