Las intensas lluvias que azotan la provincia de Esmeraldas han convertido las actividades cotidianas en situaciones de alto riesgo. La tarde de este jueves, un adolescente de 14 años desapareció en las aguas del río Sucio, en el cantón Muisne, tras ser arrastrado por una fuerte corriente. El menor, residente de Estero de Plátano, se encontraba de vacaciones en la comunidad Las Delicias cuando, al intentar alcanzar una balsa, la vegetación de la que se sostenía cedió. Pese a los esfuerzos iniciales de familiares y bomberos de Atacames y Muisne, la zona de palizada y la profundidad del río han dificultado el hallazgo, por lo que este viernes se sumarán buzos del Grupo de Operaciones Especiales (GOE) al operativo.
La situación en la parroquia San Gregorio es crítica, ya que el desbordamiento de los ríos Canuto y Sucio ha inundado siete comunidades, afectando a cerca de 3000 personas y destruyendo cultivos y animales de corral. Este incidente se suma a una serie de tragedias recientes en la provincia; apenas el pasado febrero, un niño de 2 años perdió la vida tras ser arrastrado por el río Inga en Quinindé, mientras que un adolescente de 13 años sigue desaparecido tras ser visto por última vez en el río Blanco, en el sector de Piedra de Vapor.
Búsqueda de un adulto mayor en Manabí y Santo Domingo
Paralelamente, se desarrolla un operativo conjunto entre los Cuerpos de Bomberos de La Concordia y El Carmen para localizar a un adulto mayor desaparecido. El rastreo se concentra en el afluente que conecta ambas zonas, específicamente en el tramo comprendido entre los sectores Playa de Muerto y Boca de Mache. Las unidades de rescate realizan barridos minuciosos a lo largo del río, enfrentando también las complicaciones derivadas del incremento de los caudales por el temporal invernal que afecta a la región costera y sus alrededores.








