El Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo y la NOAA han emitido alertas sobre la probable formación de un Súper El Niño hacia finales de 2026. A diferencia del evento convencional, esta variante extrema se caracteriza por un calentamiento del océano Pacífico ecuatorial que supera los dos grados centígrados por encima del promedio normal, presentándose usualmente cada década. De consolidarse este escenario, los científicos advierten que el año 2027 podría convertirse en el más caluroso de la historia documentada, impulsado por una liberación masiva de energía térmica desde el océano hacia la atmósfera global, lo que intensificaría los efectos del cambio climático.
Para Ecuador y Perú, la preocupación radica en la amenaza de lluvias torrenciales e inundaciones severas, mientras que regiones como Australia e Indonesia enfrentarían sequías prolongadas. Aunque especialistas locales como María del Pilar Cornejo señalan que es necesario esperar hasta mediados de año para confirmar la magnitud del evento, los disparadores en el Pacífico central ya muestran una probabilidad del sesenta y dos por ciento. Las autoridades recalcan la importancia de la prevención institucional, aclarando que, si bien las lluvias actuales corresponden a un invierno fuerte influenciado por el cambio climático, un Súper El Niño elevaría los riesgos a niveles críticos.









