El sector del entretenimiento nocturno en Guayaquil y otras localidades del Guayas ha comenzado una reestructuración forzada de sus actividades tras el decreto de toque de queda vigente del 15 al 30 de marzo. La medida, que restringe la circulación desde las 23:00 hasta las 05:00, ha llevado a que el sesenta por ciento de las discotecas y bares opten por no abrir sus puertas, debido a que su mayor afluencia de público ocurre habitualmente después de las 22:00. Aquellos establecimientos que mantendrán su operación están apostando por adelantar presentaciones artísticas a las 18:00 y potenciar formatos como el “after office” y las “matinés” vespertinas para captar clientes antes del cierre obligatorio de locales.
Los propietarios de negocios en sectores estratégicos como Urdesa, la Zona Rosa y La Atarazana explicaron que la decisión de cerrar temprano o suspender actividades busca garantizar la seguridad de los clientes y facilitar el retorno del personal a sus hogares. Mientras algunos locales aprovecharán el periodo para realizar adecuaciones de infraestructura, otros han reprogramado su oferta gastronómica y musical para finalizar a las 22:00. La Asociación de Bares y Discotecas del Guayas espera que la restricción no se extienda más allá de los quince días previstos, mientras solicitan a las autoridades un control riguroso de las fiestas clandestinas que suelen proliferar durante estos periodos de excepción.








