El hospital DF Star de Brasilia informó este sábado que el expresidente Jair Bolsonaro permanece en la unidad de cuidados intensivos con un cuadro clínico estable, aunque bajo estrecha vigilancia médica. El boletín detalló que, pese a la estabilidad general, se ha registrado un empeoramiento en su función renal y una elevación de los marcadores inflamatorios. Bolsonaro, quien cumple una condena de 27 años en el Complejo Penitenciario de Papuda, fue ingresado de urgencia tras presentar fiebre alta, vómitos y dificultades respiratorias causadas por una bronconeumonía bacteriana, presuntamente originada por una broncoaspiración.
El equipo médico está tratando la infección pulmonar con antibióticos e hidratación endovenosa, además de fisioterapia respiratoria para mejorar su oxigenación. Debido a sus antecedentes de cirugías abdominales derivadas del atentado de 2018, su estado de salud es considerado delicado. Ante esta situación, su defensa y familiares han solicitado nuevamente a la Corte Suprema el beneficio de prisión domiciliaria por razones humanitarias, argumentando que la vida del exjefe de Estado corre peligro en el centro de reclusión. Hasta el momento, el tribunal no ha emitido una nueva resolución sobre su estatus carcelario








