Las autoridades de aviación civil de Dubái han iniciado la reanudación “gradual” de los vuelos este lunes 16 de marzo, tras una suspensión de emergencia provocada por el impacto de un dron en las inmediaciones de la terminal aérea. El incidente, que tuvo lugar en la madrugada, provocó un incendio en uno de los depósitos de combustible cercanos al aeropuerto internacional (DXB), aunque los equipos de Defensa Civil lograron contener las llamas en pocas horas sin que se registraran víctimas.
La situación ha generado una importante congestión en el tráfico aéreo global, afectando especialmente a la aerolínea Emirates, que suspendió todos sus vuelos durante la mañana y solo comenzó a operar con un cronograma limitado después de las 10:00 (hora local). Ante la inestabilidad de los horarios, las autoridades recomiendan a los pasajeros no dirigirse al aeropuerto sin una confirmación previa de su vuelo, ya que aproximadamente el 10% de las salidas han sido canceladas y numerosos vuelos fueron desviados al Aeropuerto Internacional Al Maktoum (DWC).
Escalamiento regional y seguridad aérea
Este ataque se enmarca en la guerra iniciada el pasado 28 de febrero tras la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán, lo que ha convertido a los centros logísticos del Golfo en objetivos estratégicos.
- Reincidencia: Este es el tercer ataque contra el aeropuerto de Dubái desde el inicio del conflicto. El incidente más reciente ocurrió el 11 de marzo, cuando dos drones dejaron cuatro heridos.
- Medidas de precaución: Además de la suspensión aérea, la Policía de Dubái cerró temporalmente el túnel y la carretera principal de acceso al aeropuerto para garantizar la seguridad de los ciudadanos.
- Impacto regional: Otros países del Golfo, como Qatar y Arabia Saudita, también reportaron hoy la intercepción de oleadas de drones y misiles, lo que mantiene al espacio aéreo de la región en estado de alerta máxima.
Las autoridades emiratíes han reforzado la vigilancia y los sistemas de defensa aérea, mientras que el Departamento de Aviación Civil advierte que los horarios seguirán sujetos a cambios repentinos dependiendo de la evolución de las tensiones en el Estrecho de Ormuz.








