Moisés Caicedo dio la cara tras la histórica derrota del Chelsea frente al Paris Saint-Germain en los octavos de final de la UEFA Champions League. Luego de caer 0-3 en Stamford Bridge y cerrar una serie global de 8-2 a favor de los franceses, el volante tricolor —quien terminó portando la cinta de capitán— analizó el desempeño del equipo en zona mixta y pidió pasar la página rápidamente para enfocarse en los torneos locales.
Autocrítica y desgaste físico
En una entrevista concedida en inglés, el “Niño Moi” reconoció la superioridad del rival, actual campeón del certamen, pero también hizo énfasis en la carga de partidos que arrastra la plantilla londinense:
- Sobre el rival: “Nos enfrentamos a un rival muy complicado. Tratamos de mostrar nuestro mejor nivel, pero las cosas no salieron como queríamos”.
- Sobre el calendario: Destacó que jugar cada tres o cuatro días en cuatro competiciones distintas ha pasado factura en lo físico: “Ellos estaban mucho más frescos y mejor que nosotros”.
- Mensaje de resiliencia: Pese a las duras críticas de la prensa inglesa por errores en el pivote defensivo, Caicedo mantuvo una postura firme: “Seguro no ha sido lo que queríamos, pero no somos los peores del mundo. Hay que seguir con lo que se viene”.
Liderazgo en momentos de crisis
La actuación de Caicedo, quien compartió el eje del campo con Andrey Santos, fue señalada por diversos medios deportivos locales debido a fallos en la recuperación de balón que derivaron en los goles del conjunto parisino. No obstante, su presencia ante los medios tras la salida de Enzo Fernández fue interpretada como un gesto de madurez y jerarquía dentro de un vestuario golpeado por la eliminación.
El Chelsea ahora deberá concentrar sus esfuerzos en las competiciones domésticas restantes para salvar una temporada marcada por la irregularidad en el plano internacional.








