Monseñor Karel Orlita y el padre Francesco Bamonte presentaron un informe detallado que vincula este incremento con la participación ciudadana en sectas ocultistas. La principal solicitud entregada al papa León XIV consiste en ampliar el número de sacerdotes exorcistas de la Asociación Internacional de Exorcistas (AIE) en cada diócesis y garantizar que cuenten con una formación rigurosa sobre la naturaleza del mundo espiritual. Para ello, propusieron la implementación de un “curso de pastoral exorcística” destinado a seminaristas y obispos, con el fin de unificar criterios y mejorar la gestión de estos casos dentro de la Iglesia católica.
Un punto clave del encuentro fue la importancia de la colaboración interdisciplinaria. Los delegados enfatizaron la necesidad de trabajar conjuntamente con especialistas en salud mental para realizar diagnósticos precisos que permitan distinguir entre trastornos psicológicos y fenómenos de carácter espiritual. Durante el diálogo, el papa recordó su cercanía con Gabriele Amorth, célebre fundador de la asociación fallecido en 2016, reafirmando el respaldo institucional a esta labor pastoral en el contexto actual.








